Las veleidades de un comunicador

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Ramon Revi“Para hablar mentiras y comer pescado hay que tener mucho cuidado”.

Por su tiempo en los medios de comunicación, por su experiencia en los mismos, por su influencia en la sociedad y por sus conexiones con el poder de turno; algunos periodistas piensan que tienen licencia para mentir. Muchos de ellos, se venden como pitonisa, los muy afortunados pueden predecir hasta con cuatro años de antelación quienes serán los precandidatos de cada partido, inclusive quien será el presidente y su acompañante. Y escriben sus predicciones sin ningún tapujo, pero si ven que las circunstancias varían o si no es  conveniente a sus intereses económicos y políticos, se desmienten sin ningún rubor.

El personaje en cuestión, no es político y detesta que lo califiquen como tal; pero es amigo de todo el mundo, ha trabajado con Hipólito Mejía, es  hermano de Miguel Vargas, con Morales Troncoso desayuna, come y cena. Le tiene  profunda admiración a Leonel Fernández, y por eso le acepto un decreto. Se había  peleado anteriormente con Danilo Medina, pero eso es cuenta del pasado; ya que fue  pieza fundamental de su victoria y ahora son “pana full”. Con los empresarios ni se diga, es  amigo de Pepín Corripio, de los Bonetti y de todo el que pase de cien millones de pesos o de dólares. Tiene todos los francos cubiertos ¡y si por complacer alguno de sus líderes, tiene que juntarse con la gleba, se tapa la nariz y luego de saludar se desinfecta  con sanitaizer!  El que lee  los medios impresos, sabe perfectamente de quien estoy hablando. Todo el que escribe en los medios digitales,  para este espécimen es un chapa tintas;  salvo dos o tres ilustrados de su generación.

Lo anterior era al por mayor: al detalle es  amigos de todos los presidenciables, Reinaldo Pared Pérez, Francisco Javier García, Radhames Segura, Temistocles  Montas, Francisco Domínguez Brito, José Thomas Pérez, Jaime David  Fernández Miraval, Luis Abinader, de todos;  y si me falta alguno súmelo usted. Si alguien ha sido Ministro o presidente de la república,  él  les debe algún favor. Por eso usted verá que hoy coloca a uno en el Olimpo y si mañana cae en desgracia,  con el mismo amor lo tira en duquesa. Es el caso,  por ejemplo de un recién aspirante a la candidatura presidencial, oriundo de la región sur, al cual el citado comunicador al saber de sus aspiraciones lo coloco a la diestra del mismo santísimo. Pero al ver que no cayo nada bien el asunto en su partido, en una segunda oportunidad  acabó con el infeliz. Así, podemos citar innumerables casos,  enzarza  a este hoy y mañana lo embarra, luego enzarza al otro y “sigue tan campante como Jhonnie Waker”.

Es un campeón de la simulación y el engaño; pero a los pinos nuevos  le exige idoneidad, seriedad en el trabajo y sobre todo no buscársela con empresarios y políticos. Sentí  pena y vergüenza, al ver como este espécimen (por cierto casi en extinción, gracias a las redes sociales y medios digitales),  le entró a dos manos a los que se dedican a escribir en los periódicos digitales, descartando a uno y a otro con palabras realmente detestables. Al parecer este ungido del señor,  nunca pidió  bola, nunca pasó hambre, nunca tuvo un empleo de tercera, este caballero no tiene a quien agradecerle. No es sangre azul debido a un accidente geográfico: lamentablemente nació en una empobrecida provincia del sur y no en una monarquía de europea. Y el pobre es tan humilde. ¡Pero tan humilde! Que en contra de su voluntad, no más para ayudar al presidente le ha tenido que aceptar un carguito.

Autor: Ramón Revi

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