DESDE LAS GRADAS DEL SUR: La Policía que queremos

0
272

FBD3A788-FCB4-4847-8B56-BBEED66BD1C9.jpg__270__200__CROPz0x270y200

Por: Fredy E. Pérez  Espinosa

Con un sueldo mensual de RD$74,350.00, ocupa el cargo de Jefe de la Policía Nacional el Mayor General  José Armando Polanco Gómez, destacado investigador policial, cuya gestión ha continuado, a pesar de que hubo un cambio en el Poder Ejecutivo el 16 de agosto del año 2012.Las responsabilidades de este alto oficial para mantener el orden y la paz pública de  un país tan complejo como la República Dominicana  son inmensas.

Y no es para menos, él tiene bajo su mando a 33,524 efectivos, provenientes, en un porcentaje muy elevado,  de los estratos económicos y sociales menos favorecidos  de la República Dominicana.Nuestros policías no son extraterrestres, no vienen de Marte ni de Saturno o de otras galaxias. Tampoco vienen de sociedades avanzadas europeas, ni de los Estados Unidos, Japón o Canadá.  Vienen de los barrios y pueblos más pobres de nuestro País.

De ahí sus características peculiares y heterogeneidad.En nuestros pensamientos siempre somos muy perfeccionistas y les exigimos a los demás que cumplan al pie de la letra las responsabilidades que la sociedad les haya encomendado, pero muchos de nosotros no cumplimos ni una simple regla de tránsito.

Esto ocurre con frecuencia en el caso de la Policía Nacional, cuando  los famosos “hacedores de opinión pública”, a través de los medios de comunicación de masas, principalmente la televisión y la radio, arreglan el mundo en sus mentes, en lo referente a las actuaciones de la Policía Nacional. Hay que estar en los zapatos de los policías dominicanos para saber en realidad cómo es que se cuecen las habas. Se está pidiendo un absurdo, algo utópico.

Algo ilógico e irracional, dirían otros.  Se está  reclamando que haya muchos y muy buenos policías para que disminuya la delincuencia, la criminalidad, la violencia, en fin, la inseguridad ciudadana  que arropa a lo largo y ancho el territorio nacional.

Para hacerle frente al  flagelo delincuencial queremos una policía moderna y profesional, integrada por mujeres y hombres honestos, serios, responsables e íntegros.

Visto así, todo parece muy bien, pero no nos detenemos a pensar que estamos hablando de productos  no de causas.  La delincuencia no es una causa, es sólo un  producto social originado por la inequidad, la exclusión, la marginalidad y la extrema pobreza.

Características estas que sobreabundan en los barrios y pueblos de donde, precisamente, proviene el más alto porcentaje de nuestros policías.  ¿Y entonces?La fiebre no está en la sábana, sino en el cuerpo, como dice un refrán muy popular en la República Dominicana.  Vayámonos a la génesis, a las causas reales de los problemas.

La Policía Nacional no se puede visualizar como la variable causal de la delincuencia, aunque en ella se produzcan uno que otro caso de malas actuaciones de algunos de sus integrantes.  El meollo del asunto está en la desigualdad económico- social prevaleciente en la República Dominicana y en muchos países América y del mundo.

Recientemente, el Poder Ejecutivo envió a las Cámaras Legislativas un proyecto  para modificar la Ley Orgánica de la Policía Nacional.  Esta es una excelente oportunidad para iniciar un proceso de remozamiento organizacional de esta importantísima institución del Estado Dominicano.

El Congreso Nacional debe emplearse bien a fondo y con los aportes de la sociedad, en general, aprobar una nueva Ley Orgánica de la Policía Nacional que reivindique las aspiraciones de los miembros de esa institución, por el bienestar y la tranquilidad del pueblo dominicano.

Quise iniciar este artículo haciendo referencia al sueldo que tiene el Jefe de la Policía Nacional y ahora voy a compararlo imaginariamente con el sueldo de una de las secretarias del Gobernador del Banco Central.

¿Quién cree usted que gana más? Supongo, que por mucho una de esas secretarias tiene un mejor sueldo que el Jefe de la Policía Nacional. ¿Cuál de los dos tiene sobre sus hombros  la misión de contribuir con la tranquilidad y la paz ciudadana? Esta respuesta se la dejo a ustedes, ya que obvia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí