Dominicanos más destacados este año en las Grandes Ligas

10
3603
Edwin Encarnación
Edwin Encarnación

Informe Especial

Edwin Encarnación
Edwin Encarnación

Edwin Encarnación, Adrian Beltré, Robinson Canó y Aramis Ramírez fueron los quisqueyanos más destacados a la ofensiva en la recién finalizada temporada regular en el béisbol de las Grandes Ligas, en tanto que Fernando Rodney, Johnny Cueto y Rafael Soriano salvaron el honor del pitcheo dominicano en un año muy por debajo colectivamente hablando.

Encarnación (Toronto) lideró a todos los dominicanos en cuadrangulares (42), carreras remolcadas (110), en porcentaje de embase (OBP) con .384 y OPS (OBP + SLG) con .941 y fue el segundo mejor en porcentaje de slugging con .557, solo superado por Adrian Beltré.

Beltré (Texas), el mejor antesalista del negocio, terminó con el mejor promedio de bateo entre los quisqueyanos con .321. En ese tenor, vale destacar que Melky Cabrera no agotó las apariciones necesarias (502) para optar por el título. Asimismo, Beltré lideró los dominicanos en porcentaje de slugging con .561; fue segundo en cuadrangulares (36), en hits (194) y en bases alcanzadas (339); tercero en OPS (.921), cuarto en extrabese (71) y quinto en remolcadas (102).

Robinson Canó (Yankees), el premier de los intermedistas en el Big Show, lideró a todos los dominicanos en hits (196), anotadas (105), extrabases (82) y total de bases alcanzadas (345); fue segundo en promedio de bateo (.313), total de dobles con 48, solo superado por Aramis Ramírez y Albert Pujols, quienes dispararon 50 cada uno. Asimismo finalizó segundo en OBP (.379) y en OPS (.929) y tercero en slugging (.550).

Aramis Ramírez (Milwaukee), fue co-líder en dobles con 50 y en extrabases con 80; tercer mejor bateador criollo con un promedio de .300, cuarto en OBP (.360), en slugging (.540), en OPS (.901) y en total de bases alcanzadas (308).

Alfonso Soriano (Cachorros), dando visos del otrora jugador de hace unos años, fue el segundo mejor remolcador criollo con un total de 108 y conectó 32 cuadrangulares para ser el cuarto mejor dominicano en ese importante encasillado.

Albert Pujols (Anaheim), a pesar de no poner sus números acostumbrados, se las arregló para terminar con un respetable promedio de .285, 30 cuadragulares y 105 carreras remolcadas. Terminó con 50 dobles, empatado entre los dominicanos con Aramis Ramírez y se convirtió en el primer jugador en la historia del béisbol de las Grandes Ligas con al menos tres temporadas conectando 30 o más cuadrangulares y 50 o más dobles. Asimismo, se unió a Manny Ramírez (547) y a Alex Rodríguez (512) como los únicos criollos con 500 o más dobles en Las Mayores.

Otros criollos destacados con el madero al hombro fueron José Reyes (Mets), quien lideró a todos los quisqueyanos en estafas con 40 y en triples con 12, conectó la tercera cantidad más alta en hits entre los jugadores del patio con 184. Reyes terminó bateando .287, el nativo de Montecristi Starlin Castro (Cachorros), quien terminó bateando para .283, con 14 cuadrangulares y 78 remolcadas. Fue colíder en triples con 12, empatado con José Reyes, cuarto en hits entre los dominicanos con 183 y en bases robadas con 25. Wilín Rosario (Colorado), un fuerte candidato al premio de Novato del Año en el más viejo de los circuitos, impuso marca de cuadrangulares como receptor para un dominicano con 27 (finalizó con 28), bateó .270 y remolcó 71 carreras.

Rodney, Cueto y Soriano salvan el honor del pitcheo dominicano

En un año muy por debajo en lo que respecta a la labor colectiva de los lanzadores criollos, Fernando Rodney, Johnny Cueto y Rafael Soriano salvaron el honor del pitcheo criollo en la Gran Carpa.

Fernando Rodney (Tampa Bay), fuerte candidato al premio Cy Young en el más joven de los circuitos, salvó 48 partidos para liderar a todos los relevistas quisqueyanos e impuso un récord de porcentaje de carreras limpias permitidas con una microscópica efectividad de 0.60 (5 carreras limpias en 74.2 entradas lanzadas), rompiendo la marca establecida en 1990 por el otrora estelar relevista Dennis Eckersley (0.61). Rodney apenas permitió 43 hits en 74.2 innings para una formidable proporción de apenas 5.2 hits por cada 9 episodios lanzados y un WHIP de 0.78.

Jhonny Cueto (Cincinnati), fuerte contendor al premio Cy Young en la Liga Nacional, lideró a todos los abridores quisqueyanos en triunfos (19) y en porcentaje de carreras limpias (EFE 2.78). Abanicó a 170 bateadores y tuvo un excelente WHIP de 1.17. Fue el líder en efectividad ajustada en el más viejo de los circuitos con 151.

Rafael Soriano (Yankees), hizo una estupenda labor en sustitución del futuro inmortal de Cooperstown Mariano Rivera, salvando 42 partidos para los Mulos del Bronx, con una excelente efectividad de 2.26.

Lesiones de Ortiz y Bautista

Las lesiones fueron el común denominador de dos estelares jugadores dominicanos: David Ortiz y José Bautista, quienes no pudieron poner los números acostumbrados en las últimas temporadas.

Ortiz (Boston), quien a la hora de su lesión, disfrutaba de una excelente temporada con el madero al hombro, lideraba a todos los bateadores quisqueyanos en los porcentajes de bateo, tales como OBP (.415), slugging (.611) y OPS (1.026) y figuraba entre los líderes en bateo con .318, en cuadrangulares (23) y remolcadas (60).

Bautista (Toronto), quien había sido líder en cuadrangulares en Las Mayores en las últimas dos temporadas (54 y 43), terminó con 27 cuadrangulares y 65 carreras remolcadas.

Casos Melky y Bartolo: Las decepciones

Finalmente, debemos destacar las lamentables situaciones ocurridas con dos estelares criollos: Melky Cabrera y Bartolo Colón.

Cabrera (Gigantes), Jugador Más Valioso en el Juego de Estrellas y quien se perfilaba como el campeón de bateo en la Liga Nacional, decepcionó a todos sus seguidores y en especial a los fanáticos dominicanos, tras dar positivo, al igual que Bartolo Colón (Oakland) en el uso de testosterona. Ambos fueron suspendidos por 50 partidos.

En lo que respecta a Cabrera y su eventual título de bateo, se sentó un precedente histórico debido a que solo ha agotado 501 apariciones al plato, una menos que lo estipulado. En ese tenor, se presentó una situación similar con el virtuoso del bateo Tony Gwynn, quien en 1998 solo agotó 498 apariciones al plato y se optó por sumarle los cuatro turnos como fallados y, no obstante, quedó como líder en bateo en la Liga Nacional.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí